Bulgaria y su relación con Ucrania

Bulgaria, Болгарія en ucraniano, es un país predominantemente eslavo ubicado en el sureste de Europa, que ocupa la porción oriental de la península de los Balcanes.

Bandera de Bulgaria

Originalmente fue habitado por los tracios, y luego la conquistó Roma durante el primer siglo Antes de Cristo, y por Bizancio durante el siglo IV. Como estado existió del siglo VII al XIV; durante los siglos XI y XII fue un estado vasallo del Imperio Bizantino. Luego estuvo bajo el gobierno del Imperio Otomano, a partir de fines del siglo XIV, llegando a ser una monarquía independiente en 1879, aunque pasó a ser parte de las repúblicas comunistas populares en 1946. En 1989 el partido comunista gobernante fue expulsado y Bulgaria adoptó una constitución democrática en 1991.

En la actualidad tiene una extensión de 110993 kilómetros cuadrados. Para 2019 tenía una población estimada de 7 millones de habitantes, con un 77% de ellos búlgaros, un 8% de etnia turca y 4% gitanos. La capital se llama Sofía.

Entre Bulgaria y Ucrania ha habido una buena relación desde el período de inicio de la Rus’ de Kyiv. Incluso en el año 940 hubo conflictos entre Bulgaria y el rey Ihor de Kyiv. El rey Sviatoslav I Ihorovych participó en las guerras entre Bizancio y Bulgaria. En el año 968 capturó el poblado de Preslavets, o Pereiaslavets, un importante centro de comercio en la desembocadura del rio Danubio, pero tuvo que soltarlo cuando los Pechenegos atacaron Kyiv.

La montaña de Rila en Bulgaria, el punto más alto de la cordillera de los Balcanes

En el año 971 el ejército de Sviatoslav marchó a través de Bulgaria y, con el apoyo de este país, combatió contra el emperador bizantino Juan Tzimisces. Un monje y escriba búlgaro, Gregorio, fue el consejero de la Reina Olha. Una de las esposas del rey Volodymyr El Grande, la madre de los santos Borys y Hlib que, de hecho son nombres búlgaros, era búlgara.

A partir de fines del siglo X y con la adopción del Cristianismo, fueron muy importantes las relaciones culturales entre Bulgaria y Ucrania. Por medio de los primeros libros litúrgicos fue que el idioma Eslavónico Eclesiástico, la lengua de los eslavos del sur, incluídos los búlgaros, llegó a la Rus’ de Kyiv y se convirtió en el idioma literario de la antigua Ucrania.

La absorción de una literatura extranjera por la Rus’ fue reforzada fuertemente por los lazos tan íntimos que había entre la Rus’ y el patriarca búlgaro de Ohrid durante los primeros 50 años tras la cristianización de Ucrania. En conjunto con las traducciones que se realizaron en Ucrania, las primeras traducciones que se hicieron sobre libros litúrgicos fueron en Bulgaria, junto con sermones, el Menaion, el Zlatosrui, la Teología de san Juan de Damasco, la versión del Shestodnev por Juan, exarca de Bulgaria, la Crónica de Juan Malalas, la Crónica de Constantino Manases, Izbornik de Sviatoslav en 1073, Izbornik de Sviatoslav de 1076, y En Poesía por el monje Jrabr, se difundieron ampliamente por toda la Rus´ de Kyiv. Asimismo, unas pocas obras originales de clérigos búlgaros, como las del Obispo Constantino de Preslav del siglo X, y algunos libros apócrifos de incuestionable origen búlgaro, y que contienen vestigios del Bogomilismo, que se difundió por Bulgaria durante los siglos X y XI. También llegaron escribas, o «knyzhnyky» en ucraniano, llegaron también a la Rus’ de Kyiv desde Bulgaria.

La antigua literatura ucraniana se desarrolló bajo influencia búlgara y bizantina, y pronto se difundió por Bulgaria, por ejemplo la obra Vida de los Santos Borys y Hlib y San Teodosio de las Cavernas, y comenzó a influenciar la literatura búlgara.

La batalla de Nicopolis en 1396 marcó el fin de la época medieval en Bulgaria

La conquista de Bizancio sobre Bulgaria en 1018 y su subsecuente dominación hasta finales del siglo XII puso fin a la creatividad literaria en Bulgaria. Luego llegó «El segundo reino búlgaro» que duró de 1187 a 1396, durante el cual los gobernantes búlgaros solicitaron ayuda a los reyes de la Rus’ en varias ocasiones. El rey búlgaro Ivan Asen II vivió en el exilio durante 10 años en el reino de Halychyná-Volhynia y con su ayuda recobró el trono en 1218. Rusyn I de Ucrania fue un líder militar búlgaro que luchó contra Bizancio.

Cuando fue conquistada la Rus’ de Kyiv y saqueada por los mongoles en 1240, el rey Yakiv Sviatoslav logró refugiarse en Ucrania, desde donde gobernó su parte noroccidental.

El renacimiento político de Bulgaria fue acompañado por una actividad literaria en incremento, y el crecimiento de un misticismo Cristiano. El representante principal del mencionado movimiento fue el Patriarca Euthimius de Trnovo, durante la década de los 1370s hasta 1393. Influenció directamente al Metropolitano Cipriano de Kyiv, que falleció en 1407, y a otro metropolitano de Kyiv, Hrihoriy Tsamblak entre 1415 y 1419, siendo ambos búlgaros. La influencia de esta escuela «Trnovo» es aparente en los fuertes sentimientos ascéticos y míticos, con una calidad retórica y un estilo ornamental de la literatura durante los siglo XIV y XV.

Durante el período de dominación turca, Bulgaria encontró apoyo cultural en Ucrania, en especial en conexión con el renacimiento Ortodoxo en Ucrania a fines del siglo XVI. Las publicaciones de la Prensa del Monasterio de las Cuevas de Kyiv, establecida en 1615, alcanzó Bulgaria y otros países ortodoxos. En 1671 el Monasterio de las Cuevas de Kyiv publicó por primera vez la obra del Patriarca Eutimio que habla sobre el popular santo búlgaro, fundador del monasterio de Rila.

Los muros de la fortaleza de Teravets en Veliko Tarnovo, capital del segundo imperio

Durante la primera mitad del siglo XVII, los kozakos zaporohos ejecutaron una serie de ataques sobre las ciudades de Varna, Balchik y otras ciudades costeras de Bulgaria. Un arzobispo búlgaro, P. Parchevich, representando Austria, negoció una alianza militar con el Hetman Bohdan Jmelnytskyi contra Turquía en 1657.

Pero a fines del siglo XVIII y principios del XIX los lazos entre Ucrania y Bulgaria se fortalecieron especialmente, gracias a que los comerciantes búlgaros aparecieron en Odesa. Además, durante los siglos XVIII y XIX muchos búlgaros estudiaron en la Academia Mohyla de Kyiv.

Durante la primera mitad del siglo XIX, Odesa se convirtió en un importante centro del movimiento cultural búlgaro, conocido como «El renacimiento nacional de Bulgaria». Un historiador y escritor ucraniano proveniente de la Transcarpatia, Yurii Venelin, entre 1802 y 1839, jugó un papel importante en dicho renacimiento. Viajó por toda Bulgaria, recolectando una gran cantidad de material histórico y filológico, figurando en la actualidad como fundador de los estudios etnográficos de Bulgaria. En 1829 publicó la obra «Búlgaros Antiguos y Contemporáneos» en Moscú. Dicho libro tuvo un gran impacto sobre la conciencia nacional de los búlgaros.

Monumento a Taras Shevchenko en Sofia

En 1845 fue publicado en Odesa, uno de los primeros libros de poesía búlgara, titulado «Stoian i Rada» de N. Gerov. Y las relaciones culturales entre ambos países desataron también un gran interés por parte de los escritores búlgaros en la obra de Taras Shevchenko, influenciando la obra de este gran ucraniano a muchos de ellos, como lo declaran críticos búlgaros. Por ejemplo R. Zhinzifov (1839–77) fue grandemente influenciado por Taras Shevchenko, en especial en su obra «La camiseta manchada de sangre» de 1876, y a partir de 1863 comenzó a traducir un buen número de obras del bardo ucraniano al búlgaro. Incluso el fundador de la poesía búlgara moderna, P. Slaveikov, tradujo a Shevchenko y fue influenciado por él.

El más importante escritor búlgaro de ese tiempo, I. Vazov, se enfocó en los motivos de la literatura oral popular ucraniana, y en la obra de Shevchenko. También el escritor y etnógrafo L. Karavelov estudió folclore ucraniano y a los etnógrafos ucranianos, y fue fuertemente influenciado por Hryhorii Kvitka-Osnovianenko, Marko Vovchok, y el propio Shevchenko, a quienes también tradujo entre 1870 y 1873.

El rey Boris en reunión con los discípulos de San Cirilo y San Metodio

Muchos voluntarios ucranianos lucharon por la liberación de Bulgaria en la insurrección contra Turquía y en la guerra Ruso-Turca de 1877 y 1878, cuando se popularizó la idea de liberar a los eslavos del yugo turco.

Más adelante continuó la influencia cultural entre literatos ucranianos y búlgaros, siendo Myjailo Drahomanov uno de sus protagonistas. Como profesor en la Universidad de Sofia entre 1889 y 1895, realizó importantes contribuciones al estudio del folclore búlgaro. Luego, el nieto de Drahomanov, Dimitar Shishmanov, colaboró en 1915 con la Unión para la Liberación de Ucrania. El importante historiador búlgaro, Marin Drinov (1837–1906), fue profesor en la Universidad de Járkiv, y participó en la Sociedad Histórica-Filológica. Entre 1890 y 1897 fungió como su presidente. Y muchos eruditos búlgaros eran miembros también de la Sociedad Científica Shevchenko, entre ellos M. Arnaudov, G. Bonchev, A.T. Ishirkov, L. Miletich, S. Petkov, e Ivan Shishmanov.

En 1918 el Tratado de Paz de Brest-Litovsk llevó al establecimiento de relaciones diplomáticas entre Bulgaria y Ucrania. El primer enviado búlgaro a Kyiv fue Ivan Shishmanov, quien apoyó por mucho tiempo la idea de un estado ucraniano independiente, y también yerno de Myjailo Drahomanov. Por otro lado, el representante de Ucrania en Sofia fue Oleksander Shulhyn, seguido por F. Shulha.

Durante el siglo XX las relaciones entre ambos países quedaron únicamente a la esfera cultural. Los escritores búlgaros fueron traducidos al ucraniano, y recíprocamente los ucranianos al búlgaro. Varios grandes escritores búlgaros tradujeron la poesía de Shevchenko a su idioma. P. Todorov tradujo la obra de Vasyl Stefanyk y de Olha Kobylianska. Y también Kh. Tsankov-Derizhan y varios tradujeron a Ivan Franko y Oleksander Oles. Varios también dirigieron sus escritos a temas ucranianos, en especial a la literatura.

Centro de la ciudad de Sofia

Después de la segunda guerra mundial y el tratado de paz firmado el 10 de febrero de 1947 entre los aliados, incluídas Ucrania y Bulgaria, las relaciones entre ambos se fortalecieron enormemente. Se estableció un consulado búlgaro en Odesa al principio, y en 1971 comenzó a funcionar el central en Kyiv. Grupos teatrales y musicales realizaban giras entre ambos países. Las obras en prosa de I. Vazov fueron publicadas en ucraniano y al contrario.

Y en cuanto a la economía, las relaciones entrelos dos países se tornaron benéficas. Casi el 100% de las importaciones de Bulgaria provenían de Ucrania, específicamente carbón, hierro, coque y el 50% de otros metales. Bulgaria llegó a ocupar el 10% de las exportaciones de Ucrania.

Entre 1920 y 1944 vivía un pequeño número de ucranianos en Bulgaria. Casi todos eran veteranos del Ejército de la República Nacional Ucraniana. Específicamente vivían en Sofia, Vidin, Ruse, Burgas y Varna. Y se estableció una cantidad de organizaciones ucranianas en ese país, como la Hromada Ucraniana en Bulgaria, y la Alianza Ucraniana en Bulgaria, que fueron muy activas durante esa época. Destacan figuras de la comunidad ucraniana en Bulgaria, como el Coronel Fylypovych y el escultor Myjailo Parashchuk.

Ivan Shishmanov